Cómo tratar las manos muy secas

Manos muy secas

Las manos agrietadas y resecas están relacionadas con la falta de grasa, la deshidratación y la mala cohesión de las células de la capa córnea.

Tener grietas en las manos puede ser un hecho puntual o crónico. Deberemos consultar con nuestro dermatólogo para ver la posible causa: una alergia, una dermatitis, eccema o una falta de nutrientes.

Hemos de tener en cuenta los ácidos grasos si vemos que, además de manos agrietadas o cortadas, tenemos una tendencia general a la piel seca. En nuestra dieta o alimentación hay que aportar ácidos grasos, especialmente el Omega6. Las personas que quieran ir un poco más rápido con el problema pueden tomar alguno de los siguientes aceites: onagra o prímula, borraja, germen de trigo, lino o linaza, cáñamo, soja o soya, o girasol.

El cuidado de las manos muy secas

Lo principal para el cuidado de las manos muy secas o agrietadas es la prevención y el cuidado diario.

  • Cuando te laves las manos no uses agua demasiado caliente.
  • Usa un jabón suave y nutritivo.
  • En caso de piel muy seca, evita la aplicación de gel antibacteriano y, si usas desinfectante de manos, busca uno con hidratante incorporado.
  • Sécate siempre bien las manos, suavemente, sin frotar demasiado para respetar la delicada epidermis.
  • En caso de sequedad intensa o grietas profundas, usa una crema enriquecida con activos calmantes.

El mejor tratamiento de manos agrietadas

Cuanto más profundas sean las grietas o cortes, más tiempo tardarán en repararse, por eso deberás usar un reparador intenso enriquecido con activos calmantes, como la crema de manos Cicalfate. Esta crema está particularmente adaptada para reparar y proteger las manos muy secas e irritadas de las agresiones externas.

Crema de manos Cicalfate

  • El Sucralfato micronizado, activo original, favorece la reparación de la piel.
  • La asociación de sulfato de cobre y sulfato de zinc limita el riesgo de proliferación bacteriana.
  • El agua termal de Avène calma la epidermis fragilizada.

 

 

Tiene una textura untuosa y nutritiva que permite extenderla fácilmente y penetra rápidamente. Cuando se aplica, forma una barrera aislante sobre la piel, para conseguir un efecto protector «segunda piel».

Aplícala varias veces al día, masajeando para que penetre bien. Así suavizarás la piel y ayudarás a reparar la epidermis.

Si el problema es grave, aplica una capa generosa de crema antes de acostarte y luego ponte unos guantes de algodón durante la noche. Bajo el efecto del calor, la hidratación será óptima y, por la mañana, tus manos estarán tersas y suaves.

Y ya lo sabes, en tu farmacia, el mejor consejo.

Tania Ortiz
Especialista en Dermocosmética

Escríbeme a anahidalgofarmacia@gmail.com si tienes cualquier duda.

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